SISTEMA DE ATAQUE 1-2-2 Vía RafaRomeroFutsal – Colaboración con Futbolsalaweb

Sistema de Ataque 1-2-2. Primera Parte (Futbolsalaweb)

Saludos a todos después de este receso. Tras una sobrecarga de futbol sala en las pistas he encontrado el momento y las ganas justas para continuar con otro aspecto de nuestro deporte, aunque no menos importante, el del fútbol sala teórico y el de su desarrollo en el plano de la táctica.

Iniciamos casi sin rodeos. Después de completar la serie de colaboraciones referentes al sistema de ataque 1-3-1, compuesta por cuatro post: Sistema Inicial, Elaboración, Finalización y Ejercicios de Entrenamiento (véase colaboraciones anteriores en www.futbolsalaweb.com ) cambiaremos de sistema de ataque a estudiar y desarrollaremos, del mismo modo, casi todas las particularidades de nuestro nuevo “invitado”, el Sistema 1-2-2.

Sobra decir que no repetiremos las mismas generalidades que en el sistema anterior, donde las explicamos por ser el primer sistema a tratar,  y aunque mencionaremos similitudes y equivalencias que pueden darse tanto en el sistema 1-3-1 como en el sistema 1-2-2, no las volveremos a desarrollar con la intención de no pecar de reiterativos.

SISTEMA DE ATAQUE 1-2-2

Este sistema de ataque posicional, utilizado como el sistema base en el pasado, ha dejado de ser el sistema milagroso en el que todos los equipos de fútbol sala confiaban (al menos en el plano de la alta competición) Sigue teniendo un gran valor y lo podemos seguir observando en los campos de fútbol sala, pero en la actualidad se utiliza más como un recurso que como un modelo de juego. Los equipos suelen jugar la mayor parte del tiempo con otros sistemas de ataque y sólo cuando las condiciones del partido lo permiten utilizan el 1-2-2, que en principio, al igual que es un sistema más agresivo y que ofrece la posibilidad de crear un peligro directo delante de la portería contraria, pero que también conlleva un mayor riesgo: al desaparecer el apoyo de basculación (por detrás) (con el cambio de reglamento el portero solo puede recibir la pelota una vez por jugada)  y en caso de contraataque es más fácilmente superable (hay solo dos líneas de presión defensiva hasta que se recupera la posición)

Aun así merece la pena conocerlo y enseñárselo a los nuestros, porque, si lo trabajamos bien, y nuestros jugadores son lo suficientemente habilidosos para jugar el balón con tranquilidad sin tener apoyos detrás de ellos (técnicamente muy dotados) podremos convertirlo en un modelo de juego del que sacar más beneficios que desventajas (sirva como ejemplo el Lobelle de Santiago de temporadas atrás, donde Alemao tenía todas estas cualidades que hemos mencionado); pero si no tenemos a Alemao y al resto de la cuadrilla, también podremos utilizarlo en situaciones específicas del partido dónde las condiciones sean favorables para ello, o dónde no nos quede más remedio que arriesgar algo más con nuestro ataque para conseguir nuestro objetivo lo antes posible (el gol) Por ejemplo: contra defensas muy cerradas con poca intención de presionar el balón, contra equipos que nos superan en el marcador y estrechan la zona de peligro, concediendo la circulación por el exterior, contra un equipo que haya quedado en inferioridad momentánea por una expulsión, o simplemente contra un equipo que no tenga estudiado como defender las alternativas de ataque que nos da este nuevo sistema.

Situación Inicial (Apertura)

Los jugadores en este sistema están distribuidos en estos puestos:

–  Portero: Como siempre, uno de los puestos fijos en casi todos los sistemas de ataque

–     Alas:  En este sistema, son los dos jugadores más atrasados. Deben ser técnicamente habilidosos, puesto que no tienen posibilidades de pasar el balón atrás y además tener la capacidad de decidir rápido e idóneamente (ellos son los que inician la jugada por lo que deben tener desarrollada la capacidad para la toma de decisiones) Son dos: ala derecha e izquierda, muchos entrenadores prefieren situarlos en la banda opuesta a su pie dominante, lo que le suma posibilidades para percutir por el centro y disparar a puerta, aunque dependerá básicamente de las capacidades del jugador.

–   Pivots: También dos, derecho e izquierdo. Deben saber proteger el balón de espaldas, temporizar y ser buenos pasadores. También deben saber leer el juego sin balón, porque de ellos dependerá la creación de espacios que después trataran de aprovechar los compañeros para conseguir el gol.

En este sistema, salvo en casos excepcionales, también se rota, por lo que esta movilidad hará que tanto alas como pivots intercambien sus posiciones a lo largo de la elaboración del juegoLa especificidad de los puestos será más significativa a la hora de finalizar, pero no indispensable.

Elaboración

Como en todo sistema de ataque que usamos contra una defensa bien  posicionada es preciso hacer una serie de movimientos previos, tanto del balón, como de los jugadores, para tratar de desajustar la defensa y crear espacios que después podamos aprovechar en la fase dela finalización. Estos movimientos, realizados en sincronía por nuestros jugadores, y realizados con un objetivo previo, lo denominamos rotaciones.

Dos de las rotaciones que podemos usar para el sistema 1-2-2 (hay muchas más) son las siguientes:

Rotación Simétrica

Los jugadores de cada banda intercambian sus posiciones tras pasar la pelota (o cortando sin balón).

  1. El ala derecha (posesor del balón) pasa el balón al jugador que está en su misma línea de elaboración (ala izquierda) 2. Después del pase, corta hacia adelante, se ofrece en el medio para recibir el posible pase, y continua con el corte, alargando el campo, hasta llegar a la ubicación del pívot derecho / Mientras tanto, el pívot derecho se ofrece y vuelve atrás hasta encontrar línea de pase con el nuevo posesor del balón. 3. El ala izquierda le da el balón al jugador que vuelve por la otra banda. 4. Y corta para intercambiar su posición con la del pívot que está en su misma banda.

Rotación de Tres

Llamada así porque tan solo tres jugadores intercambian sus posiciones continuamente, mientras que el otro (generalmente el que tiene más cualidades de pívot) flota en la zona peligrosa basculando, ofreciéndose de lado a lado tratando de recibir un pase para la posterior finalización.

  1. El posesor del balón pasa al jugador de su misma línea de ataque. 2. Tras el pase, corta en diagonal hacia la zona que está ocupada por el pívot izquierdo / el pívot izquierdo, antes de que el compañero llegue a su posición se desplaza hacia la otra banda / y el pívot derecho baja para dar un nuevo apoyo al jugador con balón. 3. El nuevo jugador con balón pasa nuevamente la pelota al jugador que vuelve a su línea a ofrecerse. 4. Después de pasar, el ala izquierda corta en diagonal / el pívot vuelve a desplazarse al otro lateral / y el jugador que hacía las veces de pívot izquierdo momentáneo vuelve a ofrecerse volviendo atrás para recibir el balón.

Esto es todo por el momento. Para el próximo post acabaremos con la fase de elaboración de este sistema y veremos la siguiente fase en profundidad: la fase de finalización del sistema 1-2-2. Mientras tanto, y como es costumbre, os dejo un ejercicio integral con condicionantes para desarrollar este sistema a través del entrenamiento. Un abrazo, familia.

EJERCICICIO PARA EL ENTREAMIENTO DEL SISTEMA 1-2-2

Jugamos un partido en condiciones reales de juego (dimensiones, jugadores…) con la única excepción de que metemos una zona central en la que estará prohibido tocar el balón en ataque (ver imagen). Así obligaremos a los jugadores en ataque a jugar la pelota por el exterior, utilizando, posiblemente el sistema 1-2-2 y las paralelas como medio de finalización. Para equilibrar esta desventaja del ataque, obligaremos a las defensas a iniciar la presión del balón a partir de que el ataque entre en nuestro propio campo.

Sistema de Ataque 1-2-2. Segunda Parte. Elaboración y Normas (Futbolsalaweb)

En el último post pudimos ver la descripción del sistema de ataque 1-2-2, su situación inicial o apertura, las características que debe tener un equipo o sus jugadores para que sea realmente efectivo utilizarlo y sobre todo, los objetivos fundamentales que va buscando este sistema.

Recordamos con una pequeña síntesis, que nos establecíamos en dos líneas de ataque de dos jugadores cada una, que debíamos poseer jugadores habilidosos y con la suficiente autoconfianza para poder jugar el balón libremente sin tener un apoyo de basculación (por detrás del balón), que era un sistema algo más agresivo que los anteriormente vistos: ya que al perder un jugador en la zona donde se realiza la elaboración del juego y al ganarlo en la zona caliente de la finalización, el modelo de juego se tornaba algo más directo (es más difícil mantener la posesión del balón, pero es más simple amenazar la portería contraria al tener casi siempre al menos dos apoyos por delante del posesor del esférico); aun así, pudimos ver dos ejemplos de rotaciones para este sistema que nos permiten mantener el balón en nuestro poder hasta hacer fallar la sincronía defensiva y encontrar un lugar o momento preciso para probar a percutirla con buenos resultados (la rotación simétrica y la de tres).

Hoy veremos un nuevo ejemplo de rotación para el sistema 1-2-2 que nos ayude en la fase de Elaboración del sistema: la Rotación Circular, estableceremos normas genéricas que nos ayuden a desarrollar este sistema (tanto en elaboración como en la fase de finalización) y comenzaremos a desgranar los modos y maneras más comunes, para finalizar las jugada en condiciones óptimas para poder materializar el gol.

Rotación Circular

Es otra de las rotaciones que podemos emplear en este sistema para tener la posesión del balón y buscar mientras el lugar y momento más indicado para amenazar a la defensa rival. Entre sus ventajas está la tener un apoyo cercano al balón con el jugador que se acerca y se para entre líneas, y que sobre todo, con este movimiento se crea un espacio libre en el lado débil de la defensa que aprovecha el primer pasador del balón para ocupar tras su corte (este movimiento puede meter en dificultades a la defensa porque si decide cerrar el espacio central donde se encuentra el entrelíneas dejará abierta la posibilidad de la diagonal larga, y si por el contrario el defensor continua en el ala contraria al balón y no cierra el espacio del centro, el jugador que se ha convertido en el entrelineas podrá recibir el balón y jugarlo cómodamente desde una zona bastante peligrosa

  1. El jugador con balón le pasa la pelota al ala contraria en zona de elaboración, mientras el pívot derecho se acerca a dar un apoyo al nuevo poseedor del balón y se detiene entrelíneas. Una vez efectuado el pase inicial y el acercamiento simultáneo del pívot derecho, el ala derecha corta hasta ocupar la zona que ocupaba el hombre que ahora está desempeñando funciones de entrelíneas. 2. El receptor del balón (AI) lo conduce hasta la zona del ala derecha y simultáneamente, el Pívot Izquierdo inicial baja la banda hasta la zona de elaboración y le da un nuevo apoyo al balón. El jugador que estaba haciendo las funciones de entrelíneas abandona la zona central y se dirige hacia la zona que acaba de abandonar el Pívot Izquierdo. Así se volvería nuevamente al dibujo inicial.

REGLAS PARA EL MEJOR FUNCIONAMIENTO DEL SISTEMA

Tanto como para la elaboración del juego como para la posterior finalización podemos citar varias normas que facilitan que lleguemos con éxito a la consecución de nuestros objetivos. Claro está que estas normas, como casi todo en el fútbol sala, no son universales y válidas para todos los equipos y situaciones de partido, dependerán de las cualidades de nuestros jugadores, nuestro modelo de juego, del rival y su propuesta defensiva o incluso del marcador o la competición.

Una norma que ayuda a mantener la posesión del balón y a finalizar el juego es ubicar en el terreno de juego a jugadores en banda cambiada, porque así se sentirán más seguros a la hora de ir al encuentro de la pelota para controlarla y protegerla, e incluso tendrán más opciones para finalizar de una manera individual (si trataran de saltarse a su par hacía el interior quedarían en la zona más peligrosa del campo y orientados para disparar o pasar el balón con su pierna dominante)

Otra, complemento de la anterior, y por las razones que hemos explicado anteriormente es situar a jugadores con gran capacidad para el disparo exterior en la línea más alejada de la portería rival. También a los que poseen mejor toma de decisiones.

 

Otra de las cosas que puede facilitar el juego con este sistema es la formación de continuos triángulos ofensivos que creen nuevas líneas de pase para el poseedor del balón por delante de él, compensando así la carencia de los apoyos de basculación. El modo de hacerlo es diverso y dependerá tanto de nuestros objetivos para la finalización como del diseño de la defensa contraria. Los encargados de la formación de estos triángulos temporales suelen ser los jugadores de la segunda línea. Es altamente recomendable cuando el equipo rival pretende ejercer presión sobre el jugador con la pelota. Veamos varios ejemplos:

ENTRELÍNEAS DE LA BANDA CONTRARIA: 

El pívot de la banda contraria se ubica en la zona de entrelíneas y da apoyo cercano al poseedor del balón. Entre algunas de la soluciones posibles tras este movimiento es devolver el balón atrás y seguir elaborando, o como muestra el gráfico cuando el entrelíneas tratar de orientar el balón al lateral opuesto inicial que deja atrás a su par creando una situación de 3-2. Esta situación es la más segura y puede usarse únicamente para conservar el balón ante la presión rival.

ENTRELÍNEAS DE LA MISMA BANDA: 

Algo más arriesgada, pero a la vez más vertical y agresiva. Una vez que recibe el jugador entrelíneas, procedente de la misma banda del poseedor del balón podemos devolverla atrás y seguir elaborando la jugada, o si se dan las condiciones precisas buscar soluciones de finalización oportunas (en el gráfico podemos ver una de ellas: el entrelíneas aprovecha la presión rival para realizar una pared con el jugador que le ha pasado el balón, mientras que el ala contraria busca automáticamente el pase al segundo palo).

 

ENTRELÍNEAS DE LA MISMA LÍNEA:

Aún más vertical, casi exclusivamente para finalizar, ya que convierte momentáneamente el dibujo táctico en un 1-3, sólo con apoyos posibles por delante del balón. Como vemos en el gráfico, el entrelíneas (jugador que ha cortado desde la misma línea de elaboración del poseedor del balón) una vez que recibe la pelota puede girarse y aprovechar una situación de 3-2 o dejar pasar la pelota hacia la diagonal larga e incorporarse como un apoyo más de finalización en el segundo palo.

Hay muchas más formas y variantes de finalización partiendo de esta fórmula de formación de triángulos ofensivos, pero las enumeraremos y estudiaremos más detenidamente en el siguiente post del sistema 1-2-2, que dedicaremos exclusivamente al apartado de la finalización y a las situaciones especiales de ataque posicional donde es común usar este sistema (en las situaciones de superioridad 4 contra 3 tras la expulsión de un contrario).

Por el momento, dejamos aquí la clase de hoy, no sin antes proponer un ejercicio práctico  para poner en práctica algunas de las particularidades del sistema 1-2-2 de las que hemos hablado hasta ahora (Apertura, Elaboración y Reglas Facilitadoras)

 

EJERCICIO PARA EL ENTRENAMIENTO DEL SISTEMA 1-2-2

Triángulos de Finalización

Jugamos un partido normal con una serie de premisas y condicionantes que nos hagan trabajar los objetivos que queremos realizar. Situaremos una zona restringida para la defensa de ambos equipos (cuadro rojo en la imagen) donde los defensores no podrán entrar, lo que favorecerá que algún atacante (bien de la línea de elaboración o de la más cercana a la portería rival) se adentre en esta zona momentáneamente, creando así los triángulos de línea de pase que con anterioridad habíamos dicho que servían o bien para mantener la posesión de la pelota ante defensas presionantes en la primera línea o para buscar modos de finalizar la jugada tratando de realizar un gol en la portería contraria.

Reglas: 1. La defensa no podrá entrar en la zona prohibida de su propio campo, 2. El jugador atacante que aproveche el espacio entrelíneas vetado para la defensa no podrá permanecer en él más de 5 segundos sin recibir el balón, cada vez que reciba un pase se añaden otros 5 segundos a su tiempo de posesión. 3. Los jugadores atacantes podrán atravesar la zona prohibida siempre que quieran, pero solo uno por jugada podrá estar relativamente estático haciendo funciones de entrelíneas. Si esta regla es incumplida cambiará la posesión de la pelota.

Para que sea más real podemos poner una regla de continuación a este ejercicio: permitir a la defensa entrar a la zona prohibida una vez que el jugador que realiza la función de entrelíneas controla el balón (esto lo hará más parecido a las condiciones reales de juego)

Variante: Si lo que queremos es simplificar más aun el ejercicio, podemos introducir un atacante fijo en la zona marcada que haga siempre las funciones de entrelíneas (éste no podrá salir del cuadro), y otros cuatro jugadores atacantes exteriores que decidan en cada jugada el modo más práctico y eficiente de contactar con el entrelíneas y darle apoyos para la finalización de la jugada.

Sistema de Ataque 1-2-2. Tercera Parte. La Finalización (Futbolsalaweb)

Muy buenas de nuevo lectores y amigos de la sección de la Zona Técnica de Rafa Romero de Futbolsalaweb.  Como siempre os escribo robándole tiempo al sueño y no con la asiduidad con la que me gustaría, sino con la que me permite el trabajo como integrante del cuerpo técnico del Petrarca Calcio a Cinque de Padua. Ciudad por cierto últimamente tapada por un manto blanco de nieve que suelta un fresquito que no os podéis ni imaginar.

Hoy, “como decíamos ayer” (le cojo prestada la frase a Fray Luis de León) continuaremos hablando, como dicta el programa, del sistema de ataque 1-2-2, y más concretamente de su fase de finalización. Una vez que hemos visto, por encima, la apertura del mismo o posición inicial de los jugadores, y algunos aspectos de su elaboración (su desarrollo teórico, sus posibles objetivos y ejercicios para su mejora y entrenamiento) no nos queda más remedio que rematar el sistema hablando de su última fase, y por supuesto, una de las más importantes: la finalización.

Iremos desde los modos y maneras más fáciles y generales para acabar la jugada tratando de conseguir el gol, hasta esquemas de finalización más elaborados, con la participación de más jugadores coordinados en espacio y tiempo. Sobra decir que muchos métodos de finalización en el fútbol sala tienen un carácter general y los podemos usar en cualquiera de los sistemas (disparo exterior, desborde y finalización, pared, paralela…) por lo tanto, como ya los hemos tratado en posts anteriores (ver Sistema 1-3-1, segunda y tercera parte) no nos detendremos al detalle con ellos.

FINALIZACIÓN. PREMISAS GENERALES

Aunque todo es relativo en el deporte y depende de muchos factores, no todos ellos controlables por el entrenador, diremos que como REGLA GENERAL la finalización de cualquier sistema de ataque ideal debe sumar, al menos, un jugador más a la zona caliente (próxima a la portería rival) respecto al diseño inicial de dicho sistema. Para que se entienda, si nuestro sistema de ataque es un 1-3-1, el dibujo de la finalización ideal debería convertirse al menos en el de un sistema 1-2-2. Si nuestro sistema inicial (elaboramos) con un 1-2-2, como mínimo, deberíamos finalizar con un dibujo 1-1-3.

SISTEMA 1-3-1

ELABORACIÓN: Dibujo 1-3-1 

FINALIZACIÓN: Dibujo 1-2-2

SISTEMA 1-2-2

ELABORACIÓN: Dibujo 1-2-2      

 FINALIZACIÓN: Dibujo 1-1-3

En los gráfico anteriores se observa como tras una jugada de finalización ideal (una paralela más su apoyo posterior) convierten el dibujo inicial de cada sistema en otro diverso: saliendo al menos un jugador de la zona fría, lejana a la portería (rectángulo verde en el gráfico), para entrar en la zona caliente (roja) y ser una nueva opción de finalización.

Hay entrenadores entre los que me incluyo, que optan por meter dos jugadores nuevos en la zona de finalización, así siempre tendremos un apoyo cercano al poseedor del balón y un apoyo de segunda, además del jugador que da apoyo al segundo palo (en los gráficos las líneas rojas y los jugadores rojos en línea discontinua nos muestra esta opción que convierten en 1-1-3 la finalización del sistema 1-3-1, y en 0-1-4 el dibujo de finalización del sistema 1-2-2) En el caso del sistema 1-2-2 con muchas precauciones (el último en entrar queda retrasado para dar un apoyo de seguridad que le permita después efectuar un disparo lejano o un pase potente al segundo palo)

METODOLOGÍA

El discurso de los métodos para enseñar y realizar las finalizaciones ya lo hemos hablado, pero recordamos por encima que mientras que hay entrenadores que se dedican a establecer principios básicos, algunos junto a sus jugadores, que siempre se deben obedecer y que entre todos estructuran el modelo y la filosofía de juego de un equipo (después de un pase en profundidad hay que dar un apoyo, o por el contrario, siempre tiene que quedar un jugador atrasado para dar balance al equipo…) otros entrenadores utilizan los ataques estáticos: jugadas mecanizadas y sincrónicas de sus jugadores hechas de memoria para sacar el máximo resultado de ellas. (Para profundizar más en este tema os remito de nuevo al Artículo Sistema 1-3-1. 3ª parte)

Nosotros no daremos la solución, que cada entrenador escoja su fórmula o invente la suya propia (mezclando ambas o ignorándolas) dependiendo de sus convicciones, las actitudes y aptitudes de su equipo, sus objetivos… Lo que si haremos será enumerar varías modos posibles de finalizar con el sistema 2-2 con numerosas variantes, que después los jugadores podrán encontrarse en el partido (está claro que si las han entrenado con anterioridad tengan mejor capacidad de respuesta ante ellas)

FINALIZACIÓN TRAS PARALELA

En el gráfico aparecen representados en color negro los movimientos fijos para todas las soluciones posteriores (la ejecución de la paralela, en línea discontinua, y como el jugador adelantado opuesto al que recibe el balón acude al segundo palo. 1ª Opción (Línea Negra): el jugador que ha recibido la paralela pasa el balón al apoyo en el segundo palo que dispara a gol. 2ª Opción (Línea Amarilla): el jugador que ha realizado la paralela se ofrece al nuevo poseedor del balón, sobrepasándolo, convirtiéndose en una clara opción de finalización en el primer palo. 3ª Opción (Línea Roja): Tras dar la paralela el jugador se acerca por detrás al receptor para ser una nueva opción (bien de pasar el balón al segundo palo en el caso que la línea de pase del jugador con balón esté cerrada, o para disparar a puerta) 4ª Opción (Línea Verde): el ejecutor de la paralela corta a la zona de segundo palo (entrada de primeras), manteniendo abierta la línea de pase, mientras que el otro jugador retrasado es quien se acerca al poseedor del balón (realizando una entrada de segundas) para desempeñar la opción que hacía el que ha iniciado la jugada en la opción anterior.

FINALIZACIÓN TRAS DIAGONAL

Las opciones son exactamente las mismas que antes solo que ahora quien corta y da el apoyo no es el ejecutor de la diagonal sino el jugador atrasado de la misma banda que el receptor del balón. Así tenemos la opción negra con el pase directo al segundo palo, la amarilla que le da un apoyo cercano a nivel horizontal, la roja que le ofrece el apoyo por detrás para buscar nueva línea de pase o tiro, o la verde, dónde es el ejecutor de la diagonal quien realiza este apoyo por detrás, mientras que el jugador de la misma banda que el receptor corta al segundo palo.

Estas son las situaciones que mas acontecen, pero dependerá de muchos factores, como la colocación del rival, su actitud defensiva, la ubicación de nuestros propios jugadores (¿quién es el más cercano para dar el apoyo? ¿quién lo hace mejor?) Para poner un ejemplo de la diversidad de fórmulas existentes pondremos unos ejemplos gráficos de finalizaciones tras paralela y diagonal pero con otra predisposición táctica que no por ello deja de ser sistema 1-2-2 (con el ala contraria más adelantado dando el apoyo más cercano al poseedor del balón)

 

                                         PARALELA                        

                      DIAGONAL

FINALIZACIÓN TRAS PARED

Para realizarla es necesario que el jugador de la misma banda que el poseedor del balón juegue en la posición de entrelíneas.

El entrelíneas se ofrece en el centro para recibir el balón y el ejecutor del pase corre la banda para recibir la posible pared posterior. El hombre más alejado va al segundo palo. El jugador entrelíneas puede realizar varias acciones, o bien se queda dónde está y realiza balance y da una opción de tiro exterior, o bien se adentra en el área para ser una opción de finalizar en el primer palo (línea roja), o se acerca al jugador al que le ha dado la pared para crear una nueva línea de pase al segundo palo o disparo exterior.

FINALIZACIÓN TRAS DIAGONAL LARGA O DOBLE

Donde el hombre más alejado del balón hace de entrelíneas.

Tras una diagonal larga elevada o una doble diagonal, el hombre de la misma banda que el pasador va al segundo palo y el jugador entrelíneas o bien se queda en el sitio para hacer balance y esperar el rechace, o se acerca por detrás al receptor de la diagonal (rojo) o corta al segundo palo intercambiando el puesto con el hombre que ya estaba allí (verde)

SITUACIONES ESPECIALES

Son aquellas en las que por ejemplo queremos aprovechar las cualidades finalizadoras o de 1×1 de alguno de nuestros jugadores, y por tanto propiciamos las circunstancias necesarias para otorgarle a este jugador las máximas garantías de éxito. En el caso de tener un buen pegador podemos introducir un bloqueo para hacer que el jugador con balón tenga salida para su pierna buena (esto lo hace por ejemplo el Barcelona con Torras). O en el caso de tener un gran driblador o un jugador muy rápido le damos el balón y creamos espacios abiertos con aclarados para que desarrolle sus habilidades (el caso de Alemao en Lobelle e incluso en la Selección Española)

ACLARADO

Bueno y con esto acabamos las lección de hoy, no sin antes recordar que el sistema 2-2 es también el más recomendado por su verticalidad y características el más usado, y recomendado para jugar en situaciones especiales propiciadas por el reglamento (cuando el otro equipo queda en inferioridad momentánea) Para estos casos, sirven todas las “recetas” que hemos visto antes, sólo que al hacerlo en un espació más reducido, por que generalmente el equipo en inferiordad defiende más retrasado, tendremos la capacidad de innovar y dar aún mas opciones de finalización desde las líneas más atrasadas (que cada entrenador invente las suyas). Aun así, tendremos tiempo de verlo más adelante con detenimiento en respectivos artículos.

En cuanto a los ataques estáticos (estrategia en movimiento) cada uno puede prefabricar los suyos utilizando las variantes de finalización que hemos visto anteriormente, pero para que no quede en el aire, en el próximo post: Ejercicios de entrenamiento para el sistema 1-2-2, introduciremos alguno a modo de ejemplo para aquellos que no quieran o no dispongan de mucho tiempo para calentarse la cabeza.

EJERCICIO PARA EL ENTRENAMIENTO DE LA FINALIZACIÓN EN EL SISTEMA 1-2-2

Se juega en espacio reducido (campo de baloncesto) Ubicamos a dos jugadores en zona de pívot (esquinas) restringiéndoles su zona de actuación a dicha zona y obligándolos a no sobrepasar la línea imaginaria que uniría el centro de ambas porterías. Y a otros cuatro jugadores en la zona central, donde jugarán 2×2 (también sin poder sobrepasar la bisectriz del campo) Estos jugadores centrales tendrán que realizar al menos tres pases consecutivos con su compañero antes de poder jugar con cualquiera de lo dos pivots. Una vez realicen el pase al pívot ambos jugadores podrán invadir la zona de finalización (cuadrado rojo) sin importar si sobrepasan la bisectriz (línea amarilla discontinua) para dar apoyos de finalización y hacer gol. El pívot contrario que no ha intervenido en la jugada también puede hacer gol dando apoyo (generalmente sobre el segundo palo por cercanía) Tan sólo el defensor que era el marcador del jugador que ha realizado el pase al pívot podrá entrar a defender la jugada. Así favorecemos la finalización (4×1). Una vez que los jugadores hayan dominado la dinámica del ejercicio podemos hacer defender a los dos defensores (4×2).  Si el resultado es gol los atacantes obtendrán de nuevo la posesión del balón manteniendo los mismos roles. Si no es gol, el equipo que ha defendido obtendrá el balón y los que han atacado se intercambiarán con los que antes hacían las funciones de pívot.

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